Y os preguntaréis: ¿y para qué quiero espantar yo a un alce, si es un bichillo muy simpático a la par que inofensivo?
Pues no, majetes, los alces son unos bichillos con todo el derecho del mundo a vivir, pero muy peligrosos y capaces de matarte de una coz a la primera que te despistes. Si algún día váis por el campo y os encontráis a uno (¿qué?¿que en vuestro país no hay alces? pues vale, pues me alegro) lo mejor que podéis hacer es agarrar un palitroque, poner voz de camionero cabreado, gritar cosas feas y echarle un par de huevos valor hasta que se pire. Si tenéis suerte, los dos acabaréis ilesos.
Cómo espantar a un alce
sábado, 30 de abril de 2011
Etiquetas: animales
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