Así se protesta

lunes, 20 de enero de 2014

Lo siento, sé que no está de moda, pero pienso que aquél que para protestar necesita destrozar o molestar, pierde toda la razón que pueda tener. Hay medios mucho más efectivos y civilizados para conseguir las cosas que usar la violencia, que sólo genera más violencia. Mientras el ser humano no aprenda esta lección, no pasaremos de ser cromagnones con iPad, que es lo que ahora somos. En fin, quizá dentro de algunos siglos nos desarrollemos lo suficiente para grabar en nuestro ADN la palabra más importante para poder considerarnos seres avanzados: respeto. Respeto a todo: a los demás, a los animales, a la naturaleza, a los que no piensan como nosotros, etc., y no sólo a lo que nos interesa. No exijamos respeto si somos incapaces de darlo.


Manifestante brasileño trasladando a un oficial herido en las protestas de Sao Paulo de 2012






Colombiano compartiendo galletas con la policía antidisturbios  (Colombia 2012)


Ciudadanos voluntarios limpiando los destrozos de los disturbios en Londres 2011


Manifestantes ayudando a un perro afectado por gas lacrimógeno en Turquía 2013



Manifestantes cristianos creando un cordón humano de protección de los manifestantes musulmanes, mientras éstos rezan. Egipto 2011 



Manifestantes regalan una tarta a un oficial en el día de su cumpleaños. Brasil 2013




Manifestante besa a una policía durante las protestas estudiantiles de Colombia, 2011



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pepo te doy toda la razón pero también manda cojones que haga falta violencia para que los politicuchos reaccionen...la gente tiene un límite y cuando llega a ese límite y no sabe que debe hacer, siente impotencia, pues saca sus instintos mas primitivos a relucir.Que los responsables elegidos por votación escuchen un poco más y la gente no llegará a ese punto (desde mi punto de vista)

PEPO MATEO dijo...

Juan tienes razón en que la clase política española da vergüenza casi sin excepciones, pero a los políticos se les echa en las urnas o los tribunales, no destrozando cosas que son de todos. Si resulta que para protestar nos ponemos a un nivel todavía más bajo que el suyo, entonces perdemos la razón que podamos tener. Los delincuentes a la cárcel, sean políticos o destrozafarolas.